Metáfora, símil y analogía: ¿cuál es la diferencia?

¿Deberías utilizar una metáfora, un símil o una analogía en tu escritura?

Si bien los tres están estrechamente relacionados, es inteligente comprender las diferencias. Las distinciones entre metáforas, símiles y analogías también ayudarán a subrayar por qué es posible que desee utilizar uno y no el otro en determinadas situaciones.

Ahora que sabemos que las metáforas pueden ser poderosas herramientas de persuasión , asegurémonos de que todos estén en sintonía desde un punto de vista definitorio.

Echemos un vistazo a algunas definiciones básicas antes de explorar cada una más a fondo…

Una metáfora es una figura retórica que utiliza una cosa para significar otra y hace una comparación entre las dos. Un símil compara dos cosas diferentes para crear un nuevo significado. Una analogía es comparable a la metáfora y al símil en el sentido de que muestra cómo dos cosas diferentes son similares, pero es un poco más compleja.

Metáfora

Recuerde, las metáforas usan “una cosa para significar otra”.

Entonces, cuando alguien dice: “Se ha convertido en la cáscara de un hombre”, sabemos que no debemos tomarlo literalmente, aunque se diga directamente como si esta persona realmente hubiera perdido su sustancia interna.

Símil

En el caso de símiles, se nos hace conscientes explícitamente de que se está haciendo una comparación debido al uso de “me gusta” o “como”. (Es como el caparazón de un hombre).

Por diversión, la próxima vez que alguien te corrija y diga: “Eso es un símil, no una metáfora”, puedes responder haciéndole saber que un símil es un tipo de metáfora, al igual que el sarcasmo es un tipo de ironía.

Resista la tentación de ser sarcástico en su discurso.

Analogía

Más que una figura retórica, una analogía es más bien un argumento lógico .

El presentador de una analogía a menudo demostrará en qué se parecen dos cosas señalando características compartidas, con el objetivo de mostrar que si dos cosas son similares en algunos aspectos, también lo son en otros.

¿Por qué metáfora?

Hay circunstancias en las que un símil o una analogía son el vehículo más apropiado para expresar su punto de vista.

But coming up with a great metaphor may be your best bet in many situations. A metaphor carries so much more power than a simile, because it’s direct.

Using “like” or “as” to make an open comparison will often diminish the vivid visual you’re trying to paint in the reader’s mind.

Likewise, a spot-on metaphor will spark instant understanding for a reader, without the elaboration that an analogy requires.

From here, we’ll examine specific ways to use metaphor in your blog posts. Headlines, openings, themes, calls to action and more can all benefit from the use of metaphor, as long as the metaphors don’t suck.

We’ll look at ways to avoid that, too.

Did you miss the first post in this series? Read it now: Become a Master of Metaphor and Multiply Your Marketing Effectiveness

Next in the series:

5 Smart Ways to Use Metaphors to Create Irresistible Content

The Persuasive Power of Analogy

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